Hora del té
hagamos
una tarde de poesía
mientras lo que dure un té
y por los dientes
susurre el agua
deslizándose suave
y corran las hojas
en nuestros pies
como el viento
a la hoja seca
como el viento
a las ramas
y nos agiten
para no enfriar
con tu desaire
nuestro té