No extraño

No extraño
tus manos temblorosas
pero ávidas en mi cintura
rodeadas de misterio
empedernidas en silencio
No extraño
tu voz agitada
tartamuda
tu voz silenciosa
No extraño
tus ojos acaramelados
inundados de inquietud
mientras me miras
No extraño
tu piel blanca
tus manos largas
queriendo arrebatarme
de un suspiro
No te extraño
porque nunca te tuve