Somos cantados y cantamos por ser cantados

Ese llanto
ese canto
melodía susurrante
que a espacios comunes
nos traslada distantes
aparentemente invisibles
presentes como eco
que nos arma
y con el tiempo se desvanece
se desarma
para retomar
pero con nuestro canto
ese recuerdo
tu voz infinita
que se me viene como la leche tibia
de tu pecho hinchado
exclamando que te beba
que mi boca inútil
derramaba
entre sollozos
que te partían el alma
y que hoy me traen  la calma
de tenerte distantemente cerca
de no tenernos como antes
solo en nuestros viajes
inmateriales,
de tu sabia dulce
de mi lengua amarga
disueltas por mi saliva
en la memoria





Fotogramas video; Desde mi Memoria
Adriana Ravanal