tu viaje
llegaste
tan intensamente fugaz
revoloteándome
ave viajera
de paso
sólo te posaste en mi ventana
ofreciéndome el veneno de tus manzanas
no te conviertas
en estrella fugaz
sin antes cumplir mi deseo
de cruzarme lentamente
para antes de desvanecerte
convertir esta casual fugacidad
en un acto perenne de amor